domingo, 15 de junio de 2014

4.El calabozo

Como todas las mañanas me levanto al alba, preparo mi desayuno, me doy una ducha rápida y salgo de mi casa cuando el sol esta en horizonte dando su saludo cotidiano, la frescura en la mañana era muy relajante; el mercado seguía cerrado uno que otra tienda abierta o abriéndose.Al llegar a la plaza central vi muchas personas reunidas al rededor de un carreta con barrotes de la prisión del reino. - ¿Que ocurre aquí? - pregunto un hombre de gran tamaño calvo con un traje muy ensangrentado, se trataba del carnicero. - esas personas les llamaron brujos y ladrones, según eh oído iban en contra del rey para hacerse sus dueños y esclavizarnos. - respondió un anciano de traje azul con unas gafas que casi le llegaban a la frente. - yo escuche que amenazaron a un noble con quemarle la casa si no le pagaban y abandonaba su casa. - dijo alguien en la multitud. - ¡¡yo también oí eso!!. - grito una mujer. y en menos de lo que cantara un gallo todas las personas que estaban reunidas en la plaza opinaban todas sus lógicas e ilógicas razones del por que estaban esas personas en la carreta "idiotas, ellos no son ni brujos ni ladrones" fue lo que pensó la joven mientras se alejaba de ese lugar, en la mente de cierta pelirroja se desataba un sin fin de comentarios hacia esa gente " o ¿de verdad son ladrones? ". - ¡¡En que estas pensando!!. - se recostó en la pared rustica que tenia a espaldas, tenia la mirada clavada en el camino de piedras pensaba en lo que le podría ocurrir a esas personas. - oye, nena. - un hombre le saco de sus pensamientos, la joven le reconoció la voz. - ¿Que pasa "fox" ? - el le sonrió y solo le respondió con suma tranquilidad. - llegaras tarde a tu "trabajo" y la niña mimada te pondrá trabajo doble. - se aparto un poco y le señalo el castillo con su mano. - vete. - la joven le sonrió y se marcho a dicho castillo con suma tranquilidad.
    - Sabes linda, eres patética. - dijo mientras pelaba una papa. - ¿porque? - pregunto sin apartar su vista de su libro que tenia en mano. - por que te vendiste a el sin pensártelo dos veces. - respondió con vos un tanto frustrada, Allison había dejado de leer del libro para dirigirle una mirada un tanto confundida. - ¿a quien me vendí?, ¿ de que hablas? - Bell había soltado las papas y el cuchillo con el cual las pelabas. - ¡¡ay por favor, no te pases de lista, tu misma le suplicaste al rey para que te vendieran a ti al reino de la prometida del príncipe como regalo de bodas. - la voz de la joven sonaba frustrada. - eso no tiene sentido. - fueron las únicas palabras que logró formular. -¿ donde escuchaste eso?. ¡¡¿cuando se supone que yo dije eso?!! - el ambiente en la cocina donde se encontraban ambas mujeres se había vuelto un poco tenso y fastidioso con un olor peculiar de comida quemada. - no te hagas la inocente, tu se lo dijiste a maxwells. - la pelirroja la miro con furia y solo su cerebro le dio razonamiento para unas palabras que sacaron de quicio a Bell. - ¡¡¿Que?!! yo no me la llevo muy bien que digamos con ese, idiota sin vergüenza, ¡¡él anda por ahí diciendo estupideces a los que les da la jodida gana!! - le grito, Allison salio de la cocina y se dirigió rápidamente a la habitación de Ana sin hacerle caso a los gritos sordos de Bell preguntándole a donde se dirigía. Al entrar en la habitación, esta se encontraba despejada y eso le ayudo a pensar e observar cosas que faltaban por limpiar y eso se dispuso a hacer, para despejar un poco su mente.
 -Allison, ¿estas aquí? - dijo la princesa entrando a su habitación de golpe, la pelirroja se sobresalto estaba encendiendo la chimenea, pero no del método tradicional si no del suyo, con lo que en ese entonces seria magia. - no es lo que piensa. - le dijo tratando de calmarla, puesto que la pelirroja tenia fuego en sus manos que este ya había apagado. - por favor princesa, cálmese se lo puedo explicar. - trato de calmarla puesto que la sonrisa amable de la dichosa princesa estaba desaparecida por una cara de horror y disgusto. - ¡Aléjate de mi monstruo!. - grito anastasia. - quieres tranquilizarte, no es lo que crees puedo explicártelo. - ¡¡has silencio bruja!! - Allison la miro por un instante y luego le tapo la boca con una de sus manos, la sostuvo por unos minutos hasta que se harto de soportar mordidas y lamidas por parte de la princesa. - si tu no fuiste la que dijo la estupidez, ¿entonces quien? - se pregunto así misma, suspiro un poco frustrada y relajando un poco el agarre para que ella pudiese hablar. - ¿quien fue? - le pregunto, había bajado su mano hasta su cuello y había apretado un poco el agarre. - p-pues no se de que hablas. - dijo calmada o eso aparentaba. - vamos, no me digas tonterías ¿quien fue el que empezó esa noticia?. - la preciosa paciencia de la pelirroja, estaba llegando a su fin, Anastasia la miraba con odio pero luego le sonrió. - maxwells y yo empezamos todo, aunque nunca pensé que fuese cierto pero hey, eres una ¡¡bruja!! - esa palabra gritada al oído de la pelirroja, fue la gota que derramo el vaso de paciencia, Allison le metió a la fuerza un pañuelo a la boca y con fuerza le golpeo la cabeza contra la pared que tenían a espaldas, con un poco de fastidio y dolor la lanzó a la cama y oyó como la princesa soltaba un quejido pero la joven solo salio de la habitación. - ese bastardo, me las pagará. - pensó mientras caminaba rápidamente hacia la cocina y agarraba un cuchillo carnicero y lo ocultaba en su delantal, salio de la cocina su camino era el jardín esa persona seguramente estaría ahí fue lo que pensó
 "me las pagara, ¿que le hice yo?" eran las únicas palabras que rondaban en la cabeza de Allison
Al llegar al jardín Allison los busco con la mirada, el se encontraba en los rosales parecía relajado y pacifico con su cabellera castaña y piel un tanto morena lo hacia lucir un poco "buen mozo". acercarse a el y colocarse en cuclillas, era lo mas simple. Saco el cuchillo carnicero y lo dirigió a su garganta, pero el objeto no llego del todo a su garganta ya que sus manos morenas lo detuvieron "¡estaba despierto!" fue lo que pensó la pelirroja al ver su plan fallido, el chico apretaba su agarre en la muñeca de la pelirroja, esta soltó un gemido de dolor el solo sonrió. - sorprendente querida. - dijo mientras se levantaba dejando a la chica arrodillada. - nunca creí que me matarías por la hermosa noticia, la escuchaste cierto te vendieron al reino de la prometida del príncipe junto con otros linda, querías libertad ¿cierto?. - dijo maxwells arrebatándole su cuchillo. - max ten cuidado, ella es un WAAH!!. - Anastasia, había tropezado con una piedra mientras corría, Allison rió para si misma mientras que max hacia una mueca de desprecio. - ¿se encuentra bien princesa? - Dijo max dirigiéndose hacia ella, el sonido de un pájaro hizo que Allison reaccionara y agarrase el cuchillo y saliese de ahí corriendo como si su vida dependiera de ello, se dirigió al bosque que estaba conectado al jardín, dentro de este se quitaba a jalasos las ramas o malesas que se enredaban con su cabello e vestido, su rostro y brazos rasguñados por ramas y hojas "¡Corre, no mires hacia atrás, solo corre!" volvio a gritar esa voz en su cabeza, la chica se detuvo en seco al ver que ya se encontraba en el pueblo.
   -¡¡BÚSQUENLA!!- se voltio aterrada al oír eso proveniente del bosque. - ¡¡¿ PORQUE RAZÓN NO ME DEJAN EN PAZ??!! - grito Allison, su carrera había empezado de nuevo, y sin darse cuenta ya se encontraba cerca de su casa. - ¡¿Nena que ocurre?! - pregunto una de las vecinas de Allison, se trataba de una mujer joven de cabellera oscura, vestía simple y parecía que se acababa de despertar. - na..da, no ocurre nada. - respondió jadeante, trato de calmar su respiración, apoyo su cuerpo en la puerta la cual acababa de cerrar de un portazo.
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  -agh! mi cabeza - se quejo el joven pelirrojo, se encontraba en una celda,en la noche y era transportado junto a otras personas, el sonido de los insectos y los pasos de caballos eran la melodía que arrullaba a las otras personas, unas pocas seguían despiertan y murmuraban cosas inaudibles. - Achus! - el joven se voltio hacia la persona que había estornudado. - este frió me matara antes de que lo haga la muerte.
 -No te quejes Morgan.
 -¡¿Quien se esta quejando?! nada mas tu y tu estúpida ensalada! - le respondió el hombre. - emm, disculpen pero ¿me podrían decir a donde nos dirigimos? - preguntó impaciente llamándoles la atención, el hombre mas viejo se voltio dando le la espalda, mientras que el otro le hizo una seña con su dedo indice sobre su boca para que se callara.
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-Esas personas nos encerraran y nos maltrataran ya que seremos esclavizados por reyes y nobles. ¿verdad?-preguntó un niño que abrazaba un peluche.
-¿Eh?, si lamentablemente algunos no podrán ver la luz del sol. - le respondió un anciano, el señor parecía cansado y por lo que dijo, se podía decir que él ya sabia lo que podría ocurrir.
- y a otros que les pasará. - dijo observando hacia donde se encontraba el pelirrojo, en su mirada se reflejaba la pena y dolor.
- No lo se. - le respondió soltando un suspiro pesado.
El joven se acerco, pues tenia curiosidad de adonde lo llevarían a el y al resto y preguntándole con voz baja "a donde nos llevan" pudo observar como el anciano le miraba preocupado, con sus ojos grises azulados, le respondió como si fuese su ultima oración del día. - algunas personas a las prisiones del reino, a otras las venderán como esclavos y a ti junto a aquel grupo, a la horca por haber cometido un acto de vandalismo.- suspiro cansado y haciendo una señal al niño para que se acostara con él, eso basto para que el pelirrojo se alejara un poco, el señor dormiría aparentemente, el ojís rojos se recostó de las rejas de dicha celda y observando el paisaje.
 El sol se podía observar por el horizonte, su luz era reflejada por unos arboles y nubes, algunas aves empezaban a cantar su melodía al despertar y otros animales salir de sus casa a buscar comida o agua, era algo espectacular que pocos tiene la oportunidad de apreciar, el carruaje en donde viajaba el elemental, paso por un puente echo de piedras y bien echas, el carruaje entro al reino y este se detuvo en la plaza, una de las puertas de dicha celda se abrió y un hombre grande y robusto, piel blanca con algunas cicatrices en sus brazos, entro con unas cadenas y sogas en manos, agarrando a una niña a la fuerza le colocó uno en el cuello, a la madre de dicha niña se lo colocó en las manos, el hombre siguió encadenando los a todos y dejando unos por fuera, cuando termino este salió de la celda seguido por los que había encadenado, un segundo hombre entró, moreno con unas cicatrices un tanto diferentes al anterior, portaba cadenas y empezó a encadenar a el anciano con el cual frank había hablado anteriormente, siguió con el niño y luego el resto, encadenando por ultimo al pelirrojo.
 El hombre se dirigió a las celdas, en el camino se podía observar como las personas miraban con odio y con desdén, se detuvo en una puerta grande marrón que para cierto pelirrojo esta era borrosa, un pixeleo se hizo y deshizo en una acción de segundos dejándolo confundido  , cuando esta abrió, ocurrió lo mismo. El sonido de un portazo le hizo reaccionar, cuando llegaron a la primera celda las cadenas que sostenían a frank fueron cortadas hasta cierto punto, y un sonido de electricidad lo hizo dudar de donde se encontraba realmente. - mas te vale no irte de aquí maldito ladrón! - le grito el hombre moreno, mientras cerraba la puerta de la celda del pelirrojo.
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Manos frágiles pero firmes guardaban lo que seria su ultima mercancía del día, su corazón latía a mil por segundo, trató de relajar su respiración pasando un mano por su cabello y suspirando ruidosamente, con sus parpados un poco abiertos dirigió su mirada al suelo, la tarde estaba fresca, pero por alguna razón un sentimiento de inquietud se pintó en su piel.
 Desde su persecución en la mañana, hasta la tarde, se quedo pensativa en lo que le había ocurrido. - ¡¡¡ya todo esta terminado!!. - dijo mientras entraba a la casa,salpicando barro y golpeando la puerta con la pared. - yo también terminé. - le respondió Allison, sin ánimos.
- ¿cuando llegan las chicas? - pregunto con una sonrisa enorme, que en un instante se hizo de pixeles junto con toda su cara, mostrando asi una cara cuadrada, con ojos negros con un punto rojo, piel blanca y una sonrisa deforme. Esto hizo que Allison se sobresaltara. - ¡¿Que fue eso?! - pregunto asustada.
 - ¿Que fue qué?  - pregunto extrañada su compañera, ya habia vuelto a la normalidad, sus oojos verdes brillantes y grandes, su piel bronceada y su cabellera plateada. -No, no, ¡nada! no pasó nada, mejor esperemos a las demas, volverán pronto. ¡Estoy segura!
                                                               #continuará#

2 comentarios:

  1. o.o Wow..., si que pasaron varias cosas. Me encanto! ^-^ Ya quiero ver que pasa con Frank. Sigue así, cuidate

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    1. OMG!! gracias! :D
      esas palabras tuyas me conmueven mucho.
      ESpero que sigas disfrutando y leyendo de mis historias jeje n.n

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